En el Museo de la
Ciudad de Valencia ubicado en el bonito Palacio de los Condes
de Berbedel, se encuentra la mayor exposición de pesas y medidas tradicionales de
España, procedentes de una colección particular.
Tal favor se lo debemos a D. Tomás Trénor Azcárraga (II
Marqués del Turia) quién fue alcalde de la ciudad entre 1954 y 1958, un período
en el que le tocó asumir el destino de una urbe azotada por la riada que la
destrozó.
Se exhiben una serie de obras y colecciones pertenecientes
al patrimonio histórico, artístico y etnográfico municipal. Entre sus variados
fondos destacan la colección pictórica con obras desde el siglo XV hasta
nuestros días, la de cerrajería y forja artística y por supuesto la de pesas y
medidas.
Balanzas, barchillas, varas, recipientes, pesas y todo número de objetos están acompañados de carteles y reproducciones que los ilustran. Todo un acierto digno de visitarse.
La adopción del sistema métrico decimal, en el que España participó activamente, no acabó radicalmente con las antiguas medidas que encontraron refugio en el medio agrario, ofreciendo allí tenaz resistencia.
La colección es muy amplia y variada, encontramos una
panorámica parcial arriba, y una bonita colección de varas de medir abajo que nos permiten reconstruir la memoria activa
de unas costumbres y unas formas de vida que todavía no han desaparecido
completamente de nuestros campos, pueblos y aldeas. La colección completa
consta de 1039 piezas y 77 libros sobre diferentes aspectos de la medición
constituyendo, tanto por su número y estado de conservación, como por su amplia
cobertura de tipos y procedencias, una de las colecciones más ricas de España.
El Museo alberga también una colección de arte con algunas
cosas geométricas de valor, y se exponen colecciones municipales, ya sean de
pintura y grabados. En su interior mantiene una exposición permanente de restos
arqueológicos de las épocas romana, árabe, visigoda y primer cristianismo. Se
pueden ver documentos sobre el rey Jaime I y las pinturas que pertenecen al
Ayuntamiento. Entre las colecciones artísticas que alberga el Museo de la Ciudad destacan las
pinturas realizadas por artistas valencianos desde el siglo XV hasta la
actualidad.
El edificio es conocido como Palacio de los Condes de
Berbedel por ser estos los últimos propietarios, anteriormente perteneció al Marqués
de Campo y se cree que en el siglo XV fue propiedad de los duques de
Villahermosa. http://es.wikipedia.org/wiki/Ducado_de_Villahermosa
Apenas quedan elementos originales, ya que en el siglo XIX
se procedió a una completa remodelación
y desde entonces ha sufrido algunos cambios más.
Un palacio del que destacamos la cúpula de media naranja con tambor de ocho ventanas apoyada sobre pechinas, que cierra el hueco de la escalera principal, cúpula muy amplia y decorada con finos esgrafiados barrocos del siglo XVII, ya que en la misma se puede leer la fecha 1669, así como la estancia conocida como la "serre", en origen acristalada. A su lado encontramos la capilla del palacio también rehabilitada y de estilo clasicista, una sala rectangular alargada con un retablo al fondo con una imagen de San José, obra de Manuel Rodríguez y copia del original que se ha perdido. Se cubre con una bóveda de medio cañón, y se encuentra decorada profusamente en estilo académico.
En el patio interior y entre las dos puertas de salida podemos ver una lápida conmemorativa, traída a este palacio, procedente de la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer.
Un palacio del que destacamos la cúpula de media naranja con tambor de ocho ventanas apoyada sobre pechinas, que cierra el hueco de la escalera principal, cúpula muy amplia y decorada con finos esgrafiados barrocos del siglo XVII, ya que en la misma se puede leer la fecha 1669, así como la estancia conocida como la "serre", en origen acristalada. A su lado encontramos la capilla del palacio también rehabilitada y de estilo clasicista, una sala rectangular alargada con un retablo al fondo con una imagen de San José, obra de Manuel Rodríguez y copia del original que se ha perdido. Se cubre con una bóveda de medio cañón, y se encuentra decorada profusamente en estilo académico.
En el patio interior y entre las dos puertas de salida podemos ver una lápida conmemorativa, traída a este palacio, procedente de la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer.
Fases y
transformaciones:
Desde 1814 el palacio pasa por diferentes manos y distintos
usos, siendo hasta 1850 sede de la Capitanía General de Valencia, fecha en la que
fue adquirido por José Campo y Pérez empresario que realizó importantes
reformas, hasta que en 1880 llega a manos don José Prat Bucelli (X conde de
Berbedel) que se casó con Sofía Dasí Puigmoltó hija del Marqués de Dos Aguas.
En 1937 el palacio fue confiscado por el gobierno republicano y utilizado como Ministerio de Sanidad. El Ayuntamiento declara en 1973 el palacio Monumento Histórico Artístico de carácter local. En 1989 después de una costosa y profunda rehabilitación, el Palacio de los Condes de Berbedel, pasó a denominarse Palacio del Marqués de campo y puesto en uso como sede del Museo de la Ciudad.
En 1937 el palacio fue confiscado por el gobierno republicano y utilizado como Ministerio de Sanidad. El Ayuntamiento declara en 1973 el palacio Monumento Histórico Artístico de carácter local. En 1989 después de una costosa y profunda rehabilitación, el Palacio de los Condes de Berbedel, pasó a denominarse Palacio del Marqués de campo y puesto en uso como sede del Museo de la Ciudad.
Lo que a mi me gusta:
Piedra de la
Barchilla en Valencia
El Arco de la
Barchilla que une la Catedral de Valencia y el Palacio Episcopal
alberga una placa votiva semiborrada de origen romano que reproduce una
barxilla, una medida tradicional de áridos.
En un espacio reducido de la ciudad antigua, el que rodea la Calle de la Barchilla, nos
encontramos con múltiples referencias al trigo y su medida: Calle de la Harina, Calle del Peso de
Harina, el esplendido Almudín (almacén de granos) y la Colección de Medidas del
Museo Municipal. En pocos sitios queda tan patente la dependencia histórica del
cereal para la supervivencia como en Valencia.
La barchilla es una unidad de la época romano, bargella, que
se mantuvo como medida de capacidad de áridos hasta la progresiva implantación
del sistema métrico. Como ocurre con el resto de las medidas tradicionales la
equivalencia de la barchilla no era fija, variaba entre los 16 y 20 litros según la zona.
La falta de normalización obligaba a exponer en lugares públicos las
principales unidades para conocimiento y prevención de abusos.
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Existen otros museos dedicados a las pesas y medidas, Biar
(Valencia) Cáceres, Teruel (muestras de pesas aragonesas) Medina del Campo,
Catedral de Ávila (3 Medidas de peso en hierro. Siglo XIII) y alguno mas.
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Las medidas tradicionales se resisten a desaparecer no solo
por inercia y tradición, también por las ventajas que tenían: utilizaban
factores de los números 2 y 3 con los que es más fácil operar. Inglaterra y
EEUU siguen anclados a sus medidas.
El sistema decimal tampoco ha logrado desbancar al sexagesimal en las medidas de tiempo y ángulo. El diez está bien pero 12, 60 o las potencias de dos poseen grandes ventajas operativas.
El sistema decimal tampoco ha logrado desbancar al sexagesimal en las medidas de tiempo y ángulo. El diez está bien pero 12, 60 o las potencias de dos poseen grandes ventajas operativas.










