sábado

Las hilanderas:



 Original y añadido
La fábula de Aracne…  

Oleo sobre lienzo, 167 x 252 cm (1655) Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. Museo del Prado
Las hilanderas no es una simple pintura si podemos llamar simple a un cuadro de Velázquez, es una pintura sobre la pintura, una escena frente a otra y un tapiz al fondo pintado copiando un cuadro.
Es una escena costumbrista y dos escenas mitológicas, unidas por la obra del genio que supo poner más de lo que se ve a simple vista, objetos que no son baladíes, que tienen significado, la sabiduría representada por una escalera, el violoncelo como referencia al castigo de Atenea sobre Aracne (se pensaba que la música curaba la picadura de las arañas), la lana y el trabajo continuo que representa, incluso vemos una cortina para representar la imagen como una representación teatral.
Una escena central que es la primera mirada del espectador nos narra una disputa entre un ser divino, como Atenea, y una artista, como lo era Aracne, la nobleza y calidad de las artes figurativas de entonces a debate.
Una obra curiosa digna de la mente del pintor, dejando delante lo secundario y detrás lo principal, hay dos ideas principales, ambas mitológicas.
En primer plano vemos cinco mujeres que preparan las lanas para la fabricación de tapices, dos hilanderas, una vieja que hace girar la rueca frente a otra joven, más tres mujeres que hacen a manera de obreras o ayudantes de las primeras.  Siguiendo en clave mitológica a nuestra derecha, la joven que parece conversar de manera desenfadada con la anciana sería Aracne mientras que la supuesta anciana no sería sino la diosa Atenea disfrazada, Velázquez desnuda su pierna mostrándola joven y le deja un gato a los pies. Un primer plano que nos entretiene admirando unas figuras llenas de realismo, la V formada por las dos protagonistas nos ayuda a dirigir la vista hacia la penumbra y el fondo
Al fondo, detrás de ellas, aparecen otras cinco mujeres ricamente vestidas, sobre un fondo de tapices, están de frente, de perfil de espaldas…  Podrían ser Palas y su alumna, las tres damas que contemplan podrían ser las sirenas de Ovidio  contemplando el enfrentamiento y posterior castigo de Aracne. Veamos en la figura con casco a Atenea que levanta la mano frente a una joven Aracne.
Esta última escena sería la que da título al cuadro ya que recoge la fábula en la que la joven Aracne, al presumir de tejer como las diosas, es retada por Atenea a la confección de un tapiz. El jurado dictaminó un empate pero Atenea castigó a Aracne convirtiéndola en araña para que tejiera durante toda su vida. Todas delante de un tapiz,  y para representar el tapiz hecho por Aracne -dedicado al rapto de Europa por parte de Zeus- Velázquez utilizó un cuadro del mismo tema pintado por Rubens, que a su vez había copiado un lienzo de Tiziano. De ese modo rendía homenaje a esos dos artistas. Diríamos que Tiziano, Rubens, Velázquez es el orden, el original del italiano salió de España en época de Carlos II y se conserva en la actualidad en el Isabella Stewart Gardner Museum de Boston, la obra de Rubens está en El Museo del Prado.

Se puede decir que son 'Las hilanderas' de Velázquez metapintura por excelencia.
Ejemplo de metapintura
Seguimos mirando el cuadro, Impacta la sensación de movimiento de la rueca, la sensación de vida entre las figuras conseguido con distorsión alrededor de los rostros o su efecto borroso, pinceladas sueltas y mas liquidas ¿fue el primero en abanderar el Impresionismo? (faltaban 250 años) Y como en otros de sus cuadros vuelve a recibir la luz de la derecha, para el autor la pintura es un arte liberal. Otro punto en el que vemos a un Velázquez adelantado a su época es que pinta una escena real como algo cotidiano, un realismo social (obreras de  un taller) algo poco corriente, en la época del siglo XVII
Es uno de los máximos exponentes de la pintura barroca española y está considerada como uno de los grandes ejemplos de la maestría de Velázquez. Debemos fijarnos en como combina colores fríos y cálidos lo que utiliza para alejar o acercar las figuras a nuestras miradas
Es un compendio de arte, mitología y tradición. La complejidad de todo lo que se puede leer en 'Las hilanderas' (1655-1660) pone de manifiesto el dominio narrativo de Velázquez.
La fábula de Aracne y El rapto de Europa dos textos mitológicos que ayudan a comprender mejor el cuadro, prestando atención especial a Ovidio, poeta autor de “las Metamorfosis” que merece un repaso atento para llegar a la conclusión del juego de Velázquez; tanto la fábula de Palas y Aracne como la de las sirenas, tienen una lectura sobre los vicios y pecados del príncipe, especialmente de la soberbia y de la lujuria y ya sabemos que el cuadro es una pintura con clave moral y doctrinal.
Detalle
Apuntes:
Los corrillos y chismorreos de entonces defienden la idea de que el pintor quiso llamar la atención de su rey y señor sobre vicios a evitar: la soberbia, la adulación, el pecado carnal…Se tiene la duda de si el rey entendió el elevado lenguaje alegórico y moralizante empleado con los pinceles.
Esta manera de ver el cuadro la conocemos en el siglo pasado, hasta entonces se veía a unas hilanderas y a la infanta Teresa acompañada por damas de la corte visitando el taller de Santa Isabel.  Pero estudiosos como Ortega y Gasset o Angulo, sospecharon que tras esa imagen realista se escondía una narración mitológica. Sus suposiciones se corroboraron cuando se localizó una mención a esta obra en el inventario de bienes de don Pedro de Arce, realizado en 1664. Allí se describe la escena como una «Fábula de Aracne», la hábil artesana a la que Minerva condenó por altiva a convertirse en araña. A partir de ahí se iniciaron estudios más meticulosos hasta mostrarnos una obra con un gran simbolismo.
En 1947 el profesor Diego Angulo añade aun que las dos hilanderas situadas en primer plano en el taller, evocan con su posición a dos Ignudi, o desnudos masculinos, que realiza Miguel Ángel en la bóveda de la Capilla Sixtina.
Se pueden ampliar las imagenes

lunes

Ser y estar:


 
Tan parecidos tan diferentes, usamos “Ser” para describir características ya sean de alguien o de algo, para hablar sobre la propiedad, y la hora, el lugar la fecha.
El hombre es alto/ El cielo está muy alto/ La bicicleta es mía/ Hoy es sábado/ Estaremos a las diez en punto…
Con el verbo ser identificamos: ¿Qué es? ¿Quién es? ¿Cuál es? ¿Cómo es? ¿De dónde es? ¿Qué hora es? ¿Es pronto? ¿Es rojo? ¿Será experto? ¿Será competente? ¿Sabrá idiomas?

El verbo “estar” lo empleamos para hablar sobre una ubicación, lugar, para explicar una actividad que sucede ahora, estar + gerundio,  para describir un estado (temporal)…

La fuente está en el jardín/ La catedral está al norte/las Islas Canarias no están en Europa/ Está corriendo/ estoy estudiando/ estoy en el comedor…
Con el verbo estar principalmente situamos: ¿Dónde estás? ¿Con quién estás? ¿Estás contenta? ¿Sigues estando en la misma empresa?
Cuidando si decimos estas muy bueno cuando queremos decir eres muy bueno, o estás listo por eres listo.

Otros ejemplos:  
Ser frío: el carácter de la persona;  Estar frío: por el descenso de las temperaturas
Ser malo: una persona que no es buena; Estar malo: enfermo
Ser pesado: ser demasiado insistente; Estar pesada: tener unos kilos de más
Ser verde: en algunos contextos hablar sobre temas relacionados con el sexo; Estar verde: ser inmaduro o no tener conocimiento de algo.

Para otro momento y más tiempo podemos comentar sobre los adjetivos perfectivos que en oraciones atributivas se construyen con el verbo estar y los adjetivos clasificadores, que por su semejanza con los sustantivos, se construyen en oraciones atributivas con el verbo ser.

“Ser” un verbo tan importante y a veces no es necesario su uso, eso sucede cuando es verbo copulativo, entendemos perfectamente si escuchamos “el libro abierto” si añadimos está: “el libro está abierto” el verbo no aporta nada.
Verbos copulativos son ser, estar y parecer del que no estamos hablando.
Situados ser y estar seguimos acercándolos más al uso cotidiano.
Felicidad, contento, alegría, tristeza, melancolía…  conceptos, todos los conocemos pero ¿los reconocemos?
Opuestos, parecidos, acumulables, duraderos, transitorios…
Ser (no estar) feliz no está relacionado con lo que nos sucede sino con nuestra propia manera de ver el mundo.
Estar (no ser) contento es un tiempo de características subjetivas.
Experimentar (*) alegría es una emoción transitoria, la podemos expresar con risas y gestos, la encontramos por medio de elementos externos.  
Sentir (*) tristeza es una respuesta del cuerpo y del alma ante pérdidas sufridas.
Padecer (*) melancolía nos hace vulnerables, puede ser eventual o permanente y nos aleja de la realidad
(*) En estos casos caben los dos pero con un matiz, ser se debe al carácter y estar es la reacción a un momento, tiempo o situación en  concreto.

Vemos que los términos tienen diferentes definiciones pero se parecen, los resumimos en felicidad y tristeza.
La felicidad se construye desde dentro, es un estado de satisfacción con la vida, con nosotros mismos y con las relaciones que tenemos. Se dice que la felicidad son pequeños momentos, momentos importantes para nosotros pero efímeros, como el carmín de tu amante o la sonrisa del mendigo, la felicidad es la reunión y suma  de esos momentos.
La felicidad existe, es factible y hay un modo de alcanzarla, una manera para cada uno pero sólo si construimos una buena relación con nosotros mismos seremos capaces de encontrarla.
El humor, las buenas noticias, los aplausos… nos pueden mantener contentos y puede que logremos estar contentos mucho rato pero eso ni es felicidad ni nos conduce a ella, pero paradojas de la vida se puede ser feliz sin estar contento permanentemente.
Otra maravillosa paradoja es la que aun sabiendo que no se puede estar nadando en el mar y tomando el sol en la montaña a la vez, si  podemos  sentir tristeza y ser felices el mismo tiempo, estamos tristes por alguna razón (pueden ser varias) y al mirar a un bebe sano la felicidad asoma y ya la sonrisa recoge esa lagrima que resbala.

Tenemos que atrevernos a ser felices, tenemos ante nosotros un escenario para interpretar aquello que nos alimente la felicidad, solo debemos der perseverantes y medianamente cuerdos, igual que luchamos por conseguir un ascenso, un coche mejor, unas vacaciones tenemos que luchar por nuestra felicidad. Atreverse a ser feliz debería ser el fin, la razón máxima de la vida. Pero no es una obligación, la libertad para ser feliz el mayor encanto conceptual de ser libre, tenemos la responsabilidad última de ser felices es cierto, pero no somos todos iguales.
Recordemos a Stephen Hawking “Recuerda mirar a las estrellas y no a los pies”, no se trata de enseñar a la gente a ser feliz sino a conseguir un ecosistema que facilite su libertad para ser feliz.

Nos educan a no sentirnos tristes, como nos recomiendan no estar nerviosos. De los nervios hablamos otro día. La tristeza es una de las emociones que tiene un mayor impacto en nuestras vidas, y eso significa que hay que saber cómo gestionarla, nosotros debemos tener la capacidad de crear reflexiones sobre la tristeza para poder prepararnos mejor cuando se presente.
Nos ponemos tristes cuando sufrimos una carencia, la pérdida de un ser querido, la de una ilusión rota, el fracaso de un proyecto,  es la emoción que más nos lleva a intimar con nosotros mismos, es una emoción silenciosa  nos lleva a gastar el mínimo de energía restante, a no realizar grandes esfuerzos, a intentar pasar desapercibidos. Nos sentimos frágiles y débiles, pero de la tristeza misma recibimos la ayuda para sanar aunque sabemos que es casi incontrolable, que no podemos delimitar ni el tiempo ni la intensidad por lo menos en un principio. 
La tristeza es también un tipo de defensa, Paulo Coelho dice que “las lagrimas son palabras que necesitan ser escritas”, puede ser un buen ejerció.
Por ello es importante, tomar consciencia de que emoción estamos experimentando, si realmente estoy triste, o no, y dejarse llevar por dicha emoción.

En  la libertad se sentirnos tristes también está el mayor encanto conceptual de ser libre.
Debemos dejar que las emociones no nos sonrojen y llorar si es lo que queremos, intentamos convencer al triste de que tiene que sentirse bien y olvidamos el significado de bien que estima cada persona, recordemos siempre que la libertad de sentimientos es fundamental y como decía el gran filósofo Marco Aurelio “No lo hagas si no conviene. No lo digas si no es verdad” Nunca podemos pensar que nuestra acción directa va a generar felicidad y no es verdad que ser feliz siempre sea lo mejor.
  
“Hay una inmensa generosidad en la vida que nos ha sido dada”.
Datos recopilados y ordenados con aportes personales.


sábado

Egipto de pasada:


 Se puede ampliar pero sigue siendo dificil de leer

Arte egipcio, además de en Egipto podemos verlo en Berlín, Múnich, Londres, (con más de 110.000 obras, el British Museum es, sin duda, el museo más importante del mundo en Arte Egipcio Antiguo fuera de Egipto, incluye la Piedra Rosetta. En el mismo Londres también se puede visitar el Museo Petrie en la Universidad de Londres que cuenta con otras 80.000 piezas. Por otra parte a orillas del Támesis hay un obelisco de la época de Tutmés III, aunque se le conoce como Cleopatra's Needle), Paris, Filadelfia, Nueva York, Turín, Roma...  el Arte Antiguo Egipcio está repartido por todo el mundo, hay colecciones fabulosas lo que quiere decir que el legado egipcio fue considerable, podríamos decir que no hay casi ningún país que no tenga alguna pieza. Egipto está presente en los cinco continentes.
En España hay piezas en diferentes museos por todo el país, Galicia, Ciudad Real, Murcia, Córdoba, Granada, Huesca, Málaga, Mallorca, Tenerife, Pontevedra, Tarragona...  Y Madrid y Barcelona.
Hablando a nivel mundial, posiblemente una de las colecciones más pequeñas y a la vez mas importantes sea una de las que están en Barcelona, es una colección privada perteneciente al empresario Jordi Clos, la Fundación Arqueológica Clos sita en C/ Valencia 284, 08007 Barcelona, es la encargada de custodiarla cuenta con unas mil piezas, pero está muy bien presentada, nos muestra los diferentes periodos de la cultura egipcia.
Jordi Clos inició su afán de coleccionismo en 1975 con la compra de una selección de 70 piezas adquiridas a un anticuario de Luxor.
Jordi Clos
En un principio muchas de estas obras estuvieron expuestas en la primera planta del hotel Claris sito en  el antiguo palacete Vedruna de la calle Pau Claris 150. 08009 en Barcelona, propiedad de Clos, un placer para los clientes y para todos los que la quisieran visitar gratuitamente, ocasionando grandes colas para poder visitarla.

En 1992, con recursos totalmente privados, nacía la Fundación Arqueológica Clos con el objetivo de contribuir a la difusión de la cultura y el arte de la Antigüedad, especialmente del antiguo Egipto. Desde entonces no ha dejado de crecer.

También acoge la colección privada  del doctor Mariano Cano (1917-1991), 17 piezas valiosísimas, entre ellas podemos ver una estatuilla egipcia nada común  que represente a una mujer pariendo en cuclillas, la forma tradicional de dar a luz en el 1200 a.C.
Los hijos de Cano habían visto las piezas desde niños en la hornacina que su padre había habilitado en casa para acogerlas desde que, en los años 50, volviera con ellas de un viaje de tres meses a El Cairo. Contactaron con las  prestigiosas casas de subastas  como Sotheby’s y Christie’s, pero decidieron que no querían disgregar la colección que atesoró su padre y que para ellos tiene un valor personal, finalmente prefirieron que se quedara en Barcelona.
La colección recogida en Madrid es considerablemente más pequeña, está en el Museo Arqueológico Nacional y consta de piezas procedentes de diferentes excavaciones españolas a lo largo del Nilo, sus piezas no numerosas si son importantes además Madrid cuenta con el Templo de Debod de época Ptolemaica que el gobierno egipcio regaló a España y que cuenta con un pequeño museo.

Interior
Es curioso que quien da nombre a una de las calles importantes y a un hotel de la ciudad de Barcelona sea Pau Clarís, el hombre que entregó Cataluña a los franceses. Resumiendo la historia, era un hombre apegado a las tradiciones catalanas, llegó a ser presidente de la generalidad, propició la Guerra de los Segadores, que le llevó a ponerse al lado de las reivindicaciones del pueblo contra la corona española no pudiendo involucrar Valencia en la rebelión instauró bajo la protección francesa una república catalana que apenas duró seis días, del 17 al 23 de enero de 1641.
Finalmente Barcelona capituló ante las tropas dirigidas por Juan José de Austria el 11 de octubre de 1652; el monarca, a cambio, otorgó un perdón general y prometió respetar las leyes y privilegios del Principado. La Paz de los Pirineos (1659) supuso para Cataluña la pérdida de Rosellón y la Cerdaña, que pasaron a pertenecer a Francia.
Otra curiosidad es que al ilustre personaje se le asignó una calle con su nombre a principios del siglo pasado y que pasó desapercibida por llamarse “Pablo Claris” por lo que  pusieron su nombre a otra calle y no se dieron cuenta hasta que en 1979 decidieron trasladar la placa a la calle donde está actualmente.

Sobre Egipto se ha escrito más que sobre cualquier otra civilización, historia, ensayo, novela, guías…  existen un sinfín de textos sobre las investigaciones llevadas a cabo, inventarios de su arte, obras faraónicas y obras diminutas en tamaño. Yo lo dejo aquí para poder acudir a leer a los eruditos y disfrutar con sus enseñanzas