Un cuadrado mágico está formado por números colocados en
casillas alineadas en tantas filas como columnas, cumpliendo esta curiosa
propiedad: la suma de los números situados en cada fila, columna o diagonal del
cuadrado da en todas ellas un mismo resultado. Habitualmente son cuadrados 3 x
3, formados por 9 casillas.
El cuadrado mágico de Durero está considerado como el
primero de las artes europeas, es famosísimo, es de 4 x 4 con suma 34, formado
por 16 casillas, y aparece en el grabado de Alberto Durero Melancolía (data
de 1514, fecha que se puede leer en las dos casillas centrales de la fila
inferior del propio cuadrado).
En el arte del siglo XX encontramos otro cuadrado mágico 4 x
4. Se debe al escultor Josep María Subirachs (1927), quien en 1987 recibió el
encargo de proseguir el recubrimiento escultórico de la Fachada de la Pasión en el templo
inacabado de La
Sagrada Familia, en Barcelona. El sello de Júpiter de la Melancolía de
Durero se cristianiza en la iglesia barcelonesa.
Subirachs modificó el cuadrado mágico de Durero, restando
una unidad en cuatro casillas, una de cada fila y de cada columna. De ese modo
consiguió su nuevo cuadrado “casi mágico” de suma 33. Decimos que es “casi
mágico” porque incumple dos normas de los cuadrados mágicos puros: no debe
haber números repetidos (en él lo están el 10 y el 14) y los números deben
formar una serie de consecutivos (en él faltan el 12 y el 16).
La constante que se obtiene al sumar las 4 filas, las 4
columnas y las 2 diagonales de este cuadrado es 33. Pero también los cuatro
números en los vértices del cuadrado suman 33, o igualmente los cuatro números
centrales; y lo mismo ocurre en un total de 310, de las posibles combinaciones
de 4 números tomados de entre esos 16
El cuadrado mágico de Subirachs se encuentra esculpido junto
al grupo escultórico del Beso de Judas, en la Fachada de la Pasión, pero también en
detalles menores del interior, hasta sumar 33 apariciones. En cuya obra
encontramos, además, numerosos elementos
matemáticos.
Treinta y tres era, según la tradición cristiana, la edad
que tenía Cristo cuando murió crucificado.
A la iglesia de la ciudad condal le ha salido una replica en
la calle Doctor Vallejo Nájera de Madrid: Parroquia Nuestra Señora de Europa.
El sello madrileño es el mismo de Barcelona, no tendría
demasiado interés su visita pero al encontrarse en medio de la ruta de los
sólidos platónicos si podemos reseñarla para quien haga la ruta completa.
Si el templo estuviera dedicado a la pagana Europa podríamos
recordar el rapto de la joven fenicia por Júpiter transformado en toro, y
entonces el sello volvería a ser de 4×34.
Este cuadrado ha sido replicado en un graffiti monumental
que se encuentra en la zaragozana Calle de las Armas.
Según me comenta Emilio,
el graffiti ha desaparecido. Lo comento para información de todos y le doy las gracias
por la gentileza de acercarse a ver la calle y avisarme de que ya no está.
Aparece en muchos lugares. Por ejemplo, en el Trinity
College de Cambridge.
En la
Estación Parque de la línea azul del metro de Lisboa.
…Y en más lugares
Está visto que debía de haber leído esta entrada antes de comentar en Autodidacta.
ResponderEliminarTenía algunas nociones de la existencia de cuadrados mágicos, pero los asociaba solamente con aspectos mágicos y de brujería.
Como siempre, las entradas en autodidactabis, son amenas instructivas y curiosas.
Besos.
EliminarMuchas gracias. Hay cuadrados por varios países, conocía el grabado de Durero y su misteriosa forma del tiempo y la esperanza.
Hay obras humanas que sobrecogen, de artistas que concibieron sus obras desde alturas temerarias. Melancolía I de Alberto Durero es una de esas creaciones que siempre están diciendo cosas, que cada vez descubres más cuanto mas lo miras. Melancolía reflexiva y desengaño por no poder dominar el tiempo, Saturno, dios del tiempo, aparece indolente. De nada sirven los instrumentos técnicos, la sabiduría instrumental, la presencia del amor, todo se diluye ante el tiempo que discurre. Que el tiempo pasa, quizás la única certeza. Y busqué un poco de información, eso es todo. Un abrazo
Muy buen artículo, solamente conocía dos, el de Durero y el de la Sagrada Familia, que en definitiva es igual pero disminuido en un número. El graffiti de la calle de las Armas en Zaragoza, no lo conocía, trataré de acercarme para verlo y fotografiarlo si es
ResponderEliminarposible, ya que la calle es extremadamente estrecha.
Un abrazo
Gracias Emilio, aquí de vez en cuando me explayo y me extiendo, en el blog no me gustan las entradas largas, teniendo en cuenta que publico todos los días, os cansaríais antes de mi. Ya me dirás si has podido hacer la foto. Un abrazo
EliminarNo puede haber una explicación mejor, Ester, y me pasa como a unjubilado, solo conocía el de Durero y el Barcelona. Me acercaré a ver esa réplica de la calle Doctor Vallejo Nájera de Madrid, conozco la Parroquia muy bien, vivo verca y me acabo de enterar.
ResponderEliminarEstupenda información.
Gracias guapa, el de Durero es el famoso, y el de la Sagrada Familia es idea de Gaudí a quien tanto le gustaban los números, acertijos y la mitología (el Parque Güell) está repleto de alegorías. Espero que encuentres el cuadrado en la fachada de la iglesia. Un abrazo cariñoso
EliminarAcabo de llegar de la calle Las Armas, me he paseado por ella a pie, de arriba abajo, la calle es muy antigua y con muchas obras, el graffiti ha desaparecido, en su lugar y en tres fachadas distintas, tres enormes graffitis en enormes paredes al lado de edificios demolidos mostraban otras cosas. Con más tiempo posiblemente, le dedicaré un artículo a esta calle ya que creo que merece la pena, pero de momento me he quedado con las ganas de ver el cuadrado mágico.
ResponderEliminarAbrazos
Lo siento, es una pena que no lo hayas podido ver, no se de cuando es la información que yo encontré. Si descubres algo ya me lo dirás. Gracias por la información y un abrazo
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